No habrá libertad sin inclusión


Así como Richard Matthew Stallman produjo una revolución al desarrollar el concepto de “Software Libre” y el sistema operativo GNU devenido en GNU/Linux, hoy el Programa Conectar Igualdad está estableciendo un nuevo paradigma en la educación de nuestro país, superando tal vez al maestro. Porque este paradigma está basado en la inclusión, la participación, la solidaridad, la igualdad de oportunidades, la construcción colaborativa de conocimientos y tantos otros conceptos en común con la filosofía del software libre.

A propósito de las declaraciones emitidas por Stallman en la pasada Conferencia Internacional de Software Libre, que condenaron la propuesta de Conectar Igualdad por la doble alternativa de sistema operativo que contienen las netbooks distribuidas por el Programa, el debate en torno al antagonismo software propietario vs. software libre cobró aun mayor complejidad y despertó tendencias contradictorias tanto de parte de los especialistas de software libre, como por parte de la opinión pública.

Si bien la discusión puede ser entendida en tanto mera provocación mediática u oposición de dos opiniones irreconciliables, hoy es más productivo poner de nuevo estos argumentos de relieve para entender de qué manera la contradicción aparente puede ser vista como una oportunidad única para reflexionar sobre el uso del software libre en el país.

Durante la exposición que desarrolló en el contexto de la primera jornada de la Conferencia, Stallman acusó al Programa de constituir “una condena al uso de software propietario” para sus beneficiarios. Lo que este razonamiento omite deliberadamente explicitar es que ésta es sólo una de las dos opciones que los equipos del Programa brindan a los usuarios de sus equipos dejando la elección a criterio del mismo.

Ha dicho Stallman además, que antes de distribuir computadoras con doble booteo, era mejor no entregarlas. Esta actitud eminentemente provocativa revela que cuando se actúa con ligereza, sin estrategias precisas, se termina haciéndole el juego a esos mismos a quienes se desea combatir: Si excluimos las netbooks entregadas por Conectar Igualdad, el software propietario tiene hoy el monopolio del casi 100% de las computadoras que se venden en Argentina. Por primera vez en el país se están entregando máquinas que, frente a las propuestas empresarias con vocación monopólica,  generalizan el uso de variantes alternativas.

En esta dirección, pensamos que la oferta del doble sistema operativo es un recurso que favorece el pensamiento democrático y crítico de los usuarios, y vemos en la incorporación de GNU Linux una oportunidad única de difundir el software libre entre millones de alumnos, docentes y familias del nivel medio del sistema educativo público; la mayoría de los cuales ingresan por primera vez en contacto con sistemas y aplicaciones libres por medio de estas netbooks.

Puede ser que para algunos “su” batalla sea contra el software propietario. Pero no es nuestro caso: La primera lucha de nuestros países debe ser por la inclusión digital. En este sentido, defendemos la importancia de una política de alcance federal que no sólo ha incorporado al uso 1.700.000 netbooks con software libre, sino que avanza hacia la distribución de un total de 3.000.000 de equipos que ponen a disposición de la comunidad educativa sistemas operativos y aplicaciones basados en las licencias GNU.

Este Programa, en conjunto con implementaciones exitosas en diferentes organismos nacionales, iniciativas como son la creación de la repartición de Software Público en la Jefatura de Gabinete de Ministros, Tecnópolis, el auspicio de la CISL 2011, demuestran con creces que el Estado argentino tiene pergaminos suficientes en la materia y que su compromiso para con el desarrollo del movimiento de software libre está establecido.

Es importante en este sentido que toda la comunidad de software libre tome nota sobre la situación inédita que ofrece contar con un enorme parque de computadoras nacional corriendo con sistema operativo y aplicaciones libres; y que sus representantes comiencen a involucrarse en las comunidades escolares para brindar propuestas de desarrollo y capacitación sobre el uso de estas herramientas o prácticas.

Visto desde esta perspectiva, hoy hay más de un millón y medio de equipos con herramientas informáticas incorporadas que estudiantes y formadores pueden utilizar, modificar y compartir a voluntad; con capacidades de desarrollo, difusión y generación de nuevas experiencias en torno a la utilización de software libre. Hoy esas netbooks con posibilidad de correr con GNU/Linux están en manos de los jóvenes y son utilizadas por ellos dentro y fuera de las aulas. Estos jóvenes, tanto como el de los usuarios del software libre, son inquietos, inquisidores, curiosos, proactivos y solidarios. Esta es la oportunidad que los militantes de software libre no pueden dejar de ver, el desafío que deben asumir para difundir las prácticas anti-monopólicas y  no-propietarias en las comunidades escolares de todo el país.

Lejos de favorecer el desarrollo de software libre en Argentina y de ser una muestra representativa del esfuerzo de las asociaciones linuxers nacionales, las declaraciones de Stallman se estancan en un gesto egoísta, mediático y provocador. Mucho más constructivo nos parece hoy traer al frente expresiones como las de Javier Castrillo, un referente local de la temática, quien señaló que hace 10 años – cuando los militantes del software libre solo tenían un sueño – era imposible imaginar que en Argentina habría algún día 3.000.000 de computadoras funcionando con sistema operativo GNU/Linux.

Hoy este sueño es realidad. El Estado ya ha hecho y continuará haciendo su parte, la invitación está abierta a todos los miembros de la comunidad de software libre para que se acerquen a las escuelas, a los barrios o a los espacios públicos y comiencen a generar proyectos que promuevan la difusión y la importancia de las prácticas libres a lo largo de todo el país.

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Acerca de Pablo A. Fontdevila

Licenciado en Física de la Universidad de Tucumán y diplomado en “Globalización e Integración Regional” en la Georgetown University, Fontdevila es un profesional con una extensa trayectoria dentro de la gestión pública en posiciones de relevancia tanto en el ámbito del Poder Ejecutivo así como en el legislativo. Aactualmente es Subdirector Ejecutivo de Planificación y Coordinación de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA).
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Una respuesta a No habrá libertad sin inclusión

  1. arescorpio dijo:

    En principio estoy de acuerdo que en el plan conectar igualdad se utilice dualboot debido a que es bueno que los niños de Argentina noten la diferencia entre código abierto y software 100% Libre : http://www.gnu.org/distros/free-distros.es.html .
    El tema central y problemático de estas notebook es que contienen código cerrado (windows xp obsoleto ) en dualboot con linux pixart (el peor de los códigos abiertos) . Si de verdad se hubiera querido ayudar a los niños argentinos con soberanía social en el software se hubieran instalado : Tuquito GNU/Linux (el código abierto argentino) en dualboot con UTUTU GNU/Linux ( El mejor Software 100% Libre bien Argentino).

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