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Les dejo el link del artículo que escribí para la edición de Agosto de la revista CTS, una publicación iberoamericana sobre Ciencia, Tecnología y Sociedad.
Me convocaron para que cuente sobre la creación, los fundamentos, la puesta en marcha, las expectativas y los resultados del programa de inclusión digital de alcance federal Conectar Igualdad, del que soy Gerente Ejecutivo.
Invitado por la agrupación de estudiantes Peronismo Militante, el lunes estuve en la escuela Mariano Acosta de la Ciudad de Buenos Aires junto a los alumnos que recientemente recibieron las netbooks del Programa Conectar Igualdad.
La idea de la charla fue contarles el alcance del Programa y el rol que tienen ellos como nativos digitales en lograr que las computadoras se conviertan realmente en herramientas de inclusión social. Hablamos sobre la importancia de que utilicen las máquinas en sus casas y que ayuden a sus familias a manejarlas también, que de alguna forma ellos se van a transformar en capacitadores de sus padres, hermanos o abuelos porque la idea es que cuando la compu este en la casa sea de uso familiar.
Noté un gran interés y entusiasmo por parte de los chicos. Creo que en gran parte motivados porque se los está integrando en un proceso de cambio desde el lado de la colaboración y valorando el aporte que puedan hacer para el éxito de esta política nacional de inclusión.
El miércoles participé del VII Foro Latinoamericano de Educación que organizó la Fundación Santillana con el patrocinio de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura y la Secretaría General Iberoamericana. Este año el eje temático fue “TIC y Educación: Experiencias y Aplicaciones en el Aula”.
Junto a María Inés Abrile de Vollmer, Secretaria de Educación del Ministerio de Educación de la Nación, Vera Rexach, responsable del área TIC y educación de la organización de estados Iberoamericanos (OEI-Buenos Aires) y Patricia Pomiés, responsable de la Gerencia TIC y Convergencia de Educ.ar S.E., expusimos sobre la experiencia del Programa Conectar Igualdad.
El programa representa para Argentina un desafío logístico nunca antes encarado en el ámbito de la educación. En menos de un año Conectar Igualdad va a superar en la cantidad de netbooks entregadas a Portugal que ya lleva 5 años implementando su programa de inclusión TIC en la educación bajo el modelo 1:1.
El jueves 3 de febrero de 2011 se realizó en el Salón Blanco del Ministerio de Educación de la Nación, el Primer Encuentro de Referentes Federales del Programa Conectar Igualdad.
En el marco de este encuentro, coordinado por la Viceministra de Educación de la Nación Lic. Maria Ines Vollmer, el Gerente Ejecutivo del Programa Conectar Igualdad, Lic.Pablo Fontdevila, expuso el Plan General de Acción 2011 del CONIG en materia de Infraestructura, Logística y Servicios. Destacó en ese marco, la relevancia de los Ministerios de Educación provinciales para la concreción de un plan que abarca la Argentina en toda su extensión.
Diego Bossio, Director Ejecutivo de ANSES, junto a Pablo A. Fontdevila, Subdirector de Prestaciones de ANSES y Gerente Ejecutivo del Programa Conectar Igualdad, y Jorge Rodríguez Erneta, Intendente de Villa Gesell, participó de una nueva entrega de netbooks del Programa Conectar Igualdad a alumnos y docentes de la Escuela Polimodal Nº 1 de la ciudad. Hacia marzo de 2011, cuando se finalice la primera etapa del Programa, que hasta el momento lleva entregadas 341.419 computadoras portátiles, más de 521.000 alumnos de 1.893 escuelas secundarias, de educación especial e Institutos de Formación Docente de todo el país dispondrán de su netbook para acceder a un nuevo universo de conocimiento.
Por su envergadura, que implica una complicada logística de distribución que va de la mano de los cursos de capacitación docente, la implementación del programa finalizará en 2012 con la entrega de 3 millones de netbooks.
Contectar Igualdad surgió en el marco de la La Ley Nacional de Educación Nº 26.206, que instituye el derecho de enseñar y aprender, a la vez que establece como uno de los fines y objetivos de la política educativa nacional el desarrollo de las competencias necesarias para el manejo de los nuevos lenguajes producidos por las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Con esta iniciativa el gobierno nacional se propone revalorizar la escuela pública transformándola en el eje central de una política universal de inclusión digital de alcance federal para reducir las brechas digitales.
Diez, punto, cero, punto, cero, punto, cincuenta, enter, se escuchó, amplificado por los parlantes. 10.0.0.50 garabatearon 427 jóvenes enracimados en las gradas y sillas del lugar, y hasta sentados en el mismo piso de baldosas. En un rincón, hacían lo propio un grupo de adultos no tan mayores, entusiasmados también con el extraño evento del que participaban. Antes, se habían fotografiado a si mismos de modo singular: lenguas, dedos de una mano, caras, en fin distintas partes del cuerpo al ritmo de las instrucciones que desgranaba el joven profesor desde un escenario.
Había ruido. Murmullos variados, miradas pícaras, escenario de sorpresa y de complicidades. Cada adolescente con su computadora, recibida apenas 48 horas antes en su Escuela. No olviden llevarla cargada, fue la recomendación reiterada. Tal vez era difícil imaginarse la razón. Para ellos y aún para sus profesores. La compu en un gimnasio? En un Acto?
Apenas llegados al lugar del evento, los jóvenes fueron animados a prender sus equipos y explorar una señal inalámbrica `para conectarse. Conectarse, qué palabra! Conectarse con quién? Con los compañeros? El profesor? Todos? Si, TODOS en red. Esto es 500 estudiantes en Red!!! No sabemos si hubo tantos jóvenes en red en este país alguna vez, pero en ese lugar, en esa ciudad…seguro que nunca. En el recinto varios carteles rezaban “Conectar Igualdad”
La biología, dijo el profesor, puede dar cuenta del porqué de las especies. Y también de los distintos “sabores” genéticos, que también son mutaciones. Así, vamos a reconocer algunos de esos “sabores” en nosotros mismos. Presten atención: el dedo índice de la mano puede ser mas largo, igual o mas corto que el dedo anular. Algunos de nosotros tenemos “hoyuelos” en la cara y otros no los tenemos.
Entonces sugirió a la atenta audiencia que usando la compu se fotografiaran y observaran el largo de sus dedos, la superficie de sus rostros y su lengua doblada hacia atrás..si podían lograrlo. Para luego de cada verficación, “anotar” en el formulario –electrónico- de su pantalla por si o por no.
En segundos, las enormes pantallas que rodeaban el escenario mostraron unos gráficos circulares con los resultados: 247 índices mas largos contra apenas 239 anulares mas largos. Tantas caritas con hoyuelos y tantos “dobladores” de lengua. Bastante parejo todo.
Pero dijo el profesor Golombek: entre todos y en un par de minutos pudimos tener un panorama de nuestros cambios genéticos. Todos somos mutantes!
Pero el reconocimiento de cómo se distribuyen éstas características humanas, se hace mas fácil si trabajamos juntos. Y mas rápido y profundo si trabajamos en Red. Y si usamos estas tecnologías que incluyen la posibilidad de la imagen, en este caso las fotos de partes de nuestro cuerpo.
Pero recuerden siempre que no somos sólo genes sino además cultura y ambiente. Somos lo que heredamos y también somos lo que comemos y lo que aprendemos.
Los chicos aplaudieron.
Uno de los “alumnos” mayores tomó la palabra. “Porque el entorno donde desarrollamos nuestras actividades es constitutivo de nuestra personalidad y clave de nuestro futuro es que estamos acercando estas herramientas tecnológicas a la escuela secundaria, a todos los alumnos de la educación media de nuestro país” No importa que algunos mutantes sufran de incomprensión de la trascendencia de estas políticas. Sigamos por un camino que incorpore igualdad de oportunidades para todos. Esta es la manera de hacer grande a nuestro país y a todos nosotros”
Era la Presidenta de la Nación Cristina Fernandez.
“Usen estas nuevas herramientas, que Yo lamentablemente no tuve a disposición para ayudarme con las Matemáticas o la Física concluyó la Presidenta. Pero pongan mucho esfuerzo. Aprender también requiere varias horas de la “cola en silla”. Y tomen en serio su educación. De ella depende el futuro de Uds.”
“Y quien puede decirme ahora que los miro que alguna de estas caritas juveniles no esconde a una futura Presidenta o Presidente de la Argentina?”
Y no fue en el Campus-Party de Barcelona. Fue en Ciudad Evita, en el Partido de la Matanza, corazón del conurbano bonaerense. Allí donde el ingreso per cápita bordea los U$S 5.500 por persona por año, muy lejos de los 23.000 que cobijan a un habitante de la ciudad de Buenos Aires.
14 de Agosto de 2010
Los cambios de paradigmas dominantes son fracturas en los sistemas de ideas que prevalecen durante un contexto histórico determinado. En ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Claro esta que la aceptación del cambio suele ser un proceso complejo en el que la resistencia, o directamente el rechazo, juegan un rol importante.
El cambio de paradigma que supone el pase de lo físico y analógico hacia el mundo digital es parte de este fenómeno, que en la Administración Pública se conoce como la doctrina “Mc Namara”, así bautizada en honor a un fiel representante del estereotipo de la resistencia.
Esta doctrina, de amplia adhesión, consiste en que si una solución de gobierno electrónico va a implementarse, debe, no solo mejorar la performance del trámite tradicional que va a reemplazar, sino que además debe ser capaz de resolver todo desafío que emerja de la imaginación del funcionario responsable del área. Esto es, no sólo debe ser perfecta y omni-comprensiva de los problemas del presente, sino también dar respuesta a los eventuales imponderables del futuro.
Esta concepción pretende que la solución debe prever y resolver cosas que jamás se le pediría otros soportes, como el papel. De no poder garantizar 100% de seguridad, la teoría supone conservar el statu quo como lo más conveniente, generando así la parálisis o la postergación sine die de la puesta en producción de cualquier solución. En este sentido, decimos que la doctrina Mc Namara es tributaria de la filosofía de Parménides, donde el cambio no era valorado como un proceso de acercamiento a la verdad.
A prueba de los resultados, de a poco, se puede “evangelizar” a quienes adhieren a la doctrina, pero la transformación no es tan sencilla. Para que un nuevo paradigma pueda convertirse en dominante necesita de llíderes sociales que lo introduzcan y promuevan, agencias gubernamentales que lo oficialicen, profesionales que lo discutan y mejoren, educadores que lo propaguen y recursos financieros que permitan tanto la investigación como la implementación de proyectos.
El Derecho. El acceso a la información
Miles de veces hemos escuchado girar largas conversaciones sobre brecha digital. Que hay que proveer importantes grados de información, que el derecho a la información es un derecho inherente al ciudadano, ¿podríamos decir un derecho humano?
El Estado argentino es responsable y guardián de educar al soberano y esto, más allá de la importancia de la educación, conlleva un fuerte componente de formación e información.
En otras épocas toda la información se concentraba y generaba en los centros de poder del mundo, produciendo una visión parcial de los hechos cotidianos en la vida de las personas, y que podríamos llamar “La Historia Oficial” o, como fue llamada durante siglos: Cultura.
Hoy las tecnologías de la información han alcanzado un grado tal de popularidad, lamentablemente no podemos llamar socialización, que la producción de contenidos se ha masificado generando una “contracultura” fácil de conseguir y diseminada en miles de terabytes disponibles en Internet.
¿Por qué exponemos el ejemplo de contracultura? Porque hasta hace poco sólo podíamos escuchar una canción de los intérpretes consagrados, los que fueron publicados por la cultura oficial. Pero hoy podemos escuchar miles de canciones de autores no publicados por la cultura oficial, sino por ellos mismos generando un marco contracultural riquísimo para las generaciones futuras.
La popularidad de las TI aportan a una concepción más completa de la cultura, de la información, específicamente, del conocimiento y el saber. Esto ha hecho que se vuelva imprescindible generar la infraestructura necesaria y fomentar su acceso a para que la ciudadanía argentina aprehenda este conocimiento.
Las Empresas. El interés económico
A partir de la década del ’90, y en el marco de la reforma del Estado, las telecomunicaciones están en poder de empresas privadas internacionales. La infraestructura de telecomunicaciones de medio país está en manos de una empresa y el resto en manos de otra.
La empresa privada tiene como fin el lucro y no el bien social.
El régimen de inversiones en telecomunicaciones de estas empresas se basan en factores como la mayor densidad poblacional, la posición socioeconómica de los habitantes de la zona y otros elementos, muy razonables desde lo económico pero poco útiles para la inclusión social.
Por ese motivo, es fácil notar que las empresas no brindan los mismos servicios en una zona que en otra, generando desigualdades que chocan con los principios de universalidad.
Podríamos afirmar que más allá de los grandes centros urbanos y sus respectivas periferias es bastante acotada la presencia de las telecomunicaciones en un país tan amplio territorialmente como el nuestro.
Amplios zonas geográficas del país tienen poca o nula comunicación y consideramos que más allá de cómo se estructure la parte técnica es responsabilidad del Estado nacional brindar esa cobertura.
El Estado. El interventor
El Estado nacional y los Estados provinciales son los principales consumidores de los servicios de telecomunicaciones. Las ventas de este recurso al sector público oscilan entre el 24% y el 27% de la facturación anual de las empresas del sector.
Si esas compras del sector público fueran hechas en conjunto, por una empresa o ente nacional, a tarifas diferenciales por volumen, producirían una importante reducción de costos para el Estado. A su vez, esos beneficios económicos podrían ser volcados en planes de telefonía social e Internet accesibles para todos a un bajo costo comparativo, gracias las posibilidades que brindan las Tecnologías de la Información en la actualidad.
Fenómenos como telefonía digital, servicios multimediales, televisión digital y otros alcanzarían a los sectores menos favorecidos de nuestro país ya sea por situaciones geográficas o económico sociales.
Incrementar la presencia del Estado en los sectores donde la empresa privada no apoya o no invierte sería una forma de universalizar el derecho a la información. Aportando la infraestructura allí donde no estaba y llamando a la ciudadanía a ejercer su derecho a la información.
Asumiendo así una forma más acabada y actual del derecho a la educación.
Consideramos que dadas las razones precedentes es hora de tomar intervención en el tema comunicaciones generando un ente o empresa nacional que arbitre los medios necesarios y de cuerpo a la universalidad de este derecho ciudadano.
La inminente realización del Congreso Nacional de Administración Pública en San Juan, resulta el ámbito ideal para poner en un lugar central del debate los problemas de la Interoperabilidad de los Sistemas y las Bases de Datos de las Administraciones Públicas en todos sus niveles, sean estos municipales, provinciales o nacionales.
No es un tema tecnológico, sino una problemática profundamente social que involucra no sólo la viabilidad a futuro de los servicios públicos básicos, sino además la calidad de la gestión pública y su relación con los ciudadanos.
Y dado que el CNAP es un foro de madura tradición que convoca todos los niveles y tamaños de las administraciones públicas, parece pertinente que se atienda prioritariamente un tema que afecta a ese conjunto de manera específica, especialmente tomando en cuenta que la convocatoria al Congreso alude expresamente a la coordinación de los niveles, ya que se hace bajo el lema: “La Administración Pública y la Cuestión Federal: la red Nación, Provincias y Municipios”.
La red. De eso se trata, y para ser tal, necesita, en los tiempos que corren, de sistemas tecnológicos asociados que hagan realidad el paradigma de un Estado único.
El sector público está pasando por una etapa de innovaciones y modernización en la gestión, entre otras cosas, impulsada por la incorporación de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).
Como la era del ajuste fiscal parece pertenecer (hasta nuevo aviso) al pasado, y sin prejuicio de las restricciones que puedan venir derivadas del cataclismo financiero internacional, el Estado ha dispuesto, en los últimos 5 años, de fondos para incorporar infraestructura informática en sus administraciones.
Pero hay algo que se parece a un verdadero muro, que se ha construido imperceptiblemente, y que actúa como barrera para el cumplimiento de objetivos innovadores en materia de gestión gubernamental.
Se trata de la indisponibilidad de datos que se generan en distintos niveles de las administraciones. Por ejemplo, los datos de identificación de las personas, que tienen además asociado el carácter de alta sensibilidad protegido por la Ley.
Pero lo cierto es que esos datos se generan en los Registros Civiles, provinciales y municipales de todo el país. Si ya resulta compleja la relación de los mismos con el Registro Nacional de las Personas, a quien la Ley asigna la emisión de los DNI, mucho mas compleja es esa relación con el resto del sector público.
¿Podemos otorgar beneficios previsionales sin acceso a esa información? ¿O acaso controlar debidamente los procesos tributarios sin la misma? ¿Y el resto de la seguridad social? ¿O los planes sociales y los vinculados con la promoción del empleo? Estamos mencionando los casos de servicios que son del ámbito nacional ya que dependen en este caso de información generada en niveles locales. Pero lo mismo sucede a la inversa, cuando las Provincias se ven con la imposibilidad de contar de manera fluida con la información que generan los organismos nacionales.
Pues la respuesta es que sí podemos dar esos beneficios. De hecho los damos. Pero debiéramos tomar conciencia de que lo podemos hacer porque hemos cambiado el rol de los ciudadanos argentinos, transformándolos en cadetes de la administración pública y alejándolos de su natural situación de “beneficiarios”.
Los datos que una oficina pública genera, solo son incorporados por las restantes en procesos reiterativos donde el protagonista es el beneficiario, que es quien se ve obligado a “acarrear” esos datos en la forma de documentos, certificados y constancias de una ventanilla a la otra.
O acaso un jubilado que tiene concedido por ley de la Provincia de Buenos Aires la excensión del impuesto inmobiliario, con el sólo requisito de ganar la mínima y poseer un único inmueble cuyo valor no supere determinado monto, no debe peregrinar para conseguir el beneficio por el Registro Inmobiliario, ANSES, Catastro y Rentas de la Provincia? Cuantos meses lleva ese trámite? Cuanto cuesta? En tiempo y en dinero?
La interoperabilidad es uno de los factores clave que puede derribar estas barreras, resolviendo la disparidad de diseño de bases de datos, motores de búsqueda y programas, y el proceso de agregación desordenada de la información.
Pero aún de resolverse estas cuestiones técnicas, quedará el paso más complejo, que pasa por quebrar la cultura imperante en las burocracias “generadoras” de la información, que se resisten a compartirla bajo el principio de que la información es poder.
No advierten suficientemente que “el poder”, si está en algún lado, es en el control del flujo de nueva información generada y su utilización para resolver las necesidades de los ciudadanos, mas que en la mera acumulación de un “stock” de información inútil.
Debemos hacer un esfuerzo enorme para revertir esta situación. Se trata, a fin de cuentas, de cumplir con uno de los roles del Estado, y es también la oportunidad para que la ciudadanía “sienta” que el Estado está finalmente de su lado.
La Secretaría de Gabinete y de la Gestión Pública de la Nación ha avanzado durante 2007 y 2008 en la búsqueda de estándares de interoperabilidad que permitan la construcción y reconstrucción de la información de modo provechoso para el estado y los ciudadanos.
Necesitamos una administración inteligente que les solicite una sola vez sus datos personales a los ciudadanos y que luego, compartiendo los mismos, sea capaz de otorgar automáticamente los beneficios que la Ley prevé.
Necesitamos que las ventanillas de captura de trámites sean vistas por los ciudadanos como una ventanilla única. No debemos exigir a la gente que sepa qué servicio es de origen o responsabilidad municipal, provincial o nacional.
Esto permitirá simplificar los trámites, evitar la aglomeración de público en nuestras oficinas, mejorar la calidad de nuestros servicios públicos, tener mayor seguridad en la información, unificar sistemas de control de identidad en los procesos y evitar los fraudes.
La interoperabilidad debe incluir por último un sistema unificado de control de claves de acceso a los sistemas. La clave tributaria debe ser aceptada por otros organismos distintos a la AFIP (que la emite) como identificación. Y lo mismo debe ocurrir con la clave de la seguridad social de ANSES o aquellas que están emitiendo las provincias.
No se trata de una emisión centralizada sino coordinada. Se trata de estándares de seguridad aceptados por todos y accesos controlados y seguros a las bases que permiten verificar la autenticidad de las mismas.
El desafío es enorme, pero estamos seguros que valdrá la pena.







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